Arriba

(En preproducción)

Este proyecto forma parte de mi investigación sobre los ejes esenciales de la escena en busca de lo que llamo artes de la relación. Así como en La Traviata exploraba la potencia del relato, la emoción y la relación a la italiana, en Arriba quiero trabajar con la energía, esa fuerza abstracta que nos conecta casi de una manera material. Esta es una inquietud que me asaltó en mis años de obsesión con la Commedia dell’ Arte italiana (desde los 15 hasta los 27 años). La escuela en la que me formé en Commedia, heredera de Eugenio Barba, apostaba por una construcción física de los arquetipos rigurosamente codificada y deformada. El trabajo escénico se basaba en la improvisación, la partitura y, sobre todo, la energía.

En Commedia dell’ Arte la energía nunca baja: o se mantiene o sube.

Como entiendo que esa sensación trepidante de constante intensidad puede ocultar grandes potencias (no sé si buenas, malas o nada de eso) quiero investigar en Arriba sobre un dispositivo escénico que sea un constante subidón. Un subidón en todos los aspectos posibles: de intensidad en los cuerpos, en el sonido, en el espacio, en lo que se ve, en lo que se entiende y en las relaciones.  

Si la energía no se crea ni se destruye y solo se transforma, ¿qué sucede con la energía que transformamos en escena, esa peligrosa energía de la identificación, la lúcida energía del distanciamiento y todas las otras? ¿Qué artes de la relación suceden en las discotecas, en los conciertos, en las fiestas, en las casas y en nuestros teatros?

Este proyecto tiene varias fases: una de trabajo individual, otra de entrenamiento y desarrollo de disciplinas para la subida de la energía y una larga etapa con las personas con quienes compartiré escenario: Óscar Bueno y Cris Arias. También nos acompañarán durante del proceso otras artistas implicadas en la dramaturgia, los aspectos coreográficos y corporales, la retroalimentación y el aspecto visual de la pieza.